Apuntes para el “Retrato de San Expedito, el Reñaquino”
Por estos días cumplí tres años de viajar cotidianamente desde Valparaíso y Viña a Concón, es decir, tres años de observar lo que visual y socialmente puedo rescatar en este trayecto de aproximadamente veinticinco kilómetros. Uno de los elementos que rescato es que a eso de las ocho y media, desde la tradicional Micro 1 (no se con certeza el nuevo número asignado por el Transvalparaíso, el hermano pobre del impresentable Transantiago concertasionista), comienzan a descolgarse desde Reñaca y hasta Bosques de Montemar, un ejercito de nanas que atenderán los hogares pitucos de estas exclusivas arenas, por muchas horas seguidas, limpiando water, cocinando light y sacando a pasear perros falderos, dejando para mas tarde el water propio y la comida para el quiltro que con suerte cuida la casa ya que por andar caliente en la jauría y con el calor propio de la época, vive lleno de garrapatas, hediondo y pulguiento.
Todas estas mujeres portan una bolsa de esas de tiendas en cuotas. Allí transportan su herramienta de trabajo: un delantal humillante que más que proteger la ropa les coloca sobre la espalda el peso de la labor del hogar ajeno. Hay de todo tipo de colores y diseños; en cuadritos, verde agüita, color cuchuflí, incluso de esos negros con cuello y puños blancos como de película gringa (o porno).
La bolsa que menciono se agita según el movimiento de la mano coordinadamente con el pié contrario que se desplaza a paso rápido para llegar a la hora y no demorarse en preparar el café. Aquí me recuerdo de la obra de Montes de Oca donde identifica la mochila del obrero de la construcción como elemento popular de intromisión en territorio patronal. La combatida lucha de clases. Bueno algo de eso tiene también esta bolsa pero además denota la condición de contenedor de objetos de consumo y esto me permite vincular este elemento con el personaje del retrato: San Expedito, que para mi pintura importa como lugar de emplazamiento e instalación de este icono.
Este es un santo instalado, sin previa aparición divina sino más bien, aparecido en las proyecciones financieras del cura de la moto (o que más bien se le arranca).
Esta pintura en la que pronto me pondré a trabajar y a la que he titulado inicialmente como “Retrato de San Expedito, el Reñaquino” contiene este elemento que la sostiene discursivamente: la comercialización de la rogativa popular. Cada día 19, Reñaca es tomada por asalto por el beatismo popular venido de distintos sitios, en largos viajes especiales o de la misma Micro 1, que por un mismo precio traslada a las viejas desde Montedonico. Tumultos, colas y rotos como la más clásica postal upelienta.
Es Reñaca que esta tomada por la plebe. Las panaderías venden poco (las marraquetas con mortadela vienen preparadas desde la casa). Aquí el kilo vale mil cuatrocientos pesos, allá en el cerro, se puede encontrar por novecientos.
Por estos días cumplí tres años de viajar cotidianamente desde Valparaíso y Viña a Concón, es decir, tres años de observar lo que visual y socialmente puedo rescatar en este trayecto de aproximadamente veinticinco kilómetros. Uno de los elementos que rescato es que a eso de las ocho y media, desde la tradicional Micro 1 (no se con certeza el nuevo número asignado por el Transvalparaíso, el hermano pobre del impresentable Transantiago concertasionista), comienzan a descolgarse desde Reñaca y hasta Bosques de Montemar, un ejercito de nanas que atenderán los hogares pitucos de estas exclusivas arenas, por muchas horas seguidas, limpiando water, cocinando light y sacando a pasear perros falderos, dejando para mas tarde el water propio y la comida para el quiltro que con suerte cuida la casa ya que por andar caliente en la jauría y con el calor propio de la época, vive lleno de garrapatas, hediondo y pulguiento.
Todas estas mujeres portan una bolsa de esas de tiendas en cuotas. Allí transportan su herramienta de trabajo: un delantal humillante que más que proteger la ropa les coloca sobre la espalda el peso de la labor del hogar ajeno. Hay de todo tipo de colores y diseños; en cuadritos, verde agüita, color cuchuflí, incluso de esos negros con cuello y puños blancos como de película gringa (o porno).
La bolsa que menciono se agita según el movimiento de la mano coordinadamente con el pié contrario que se desplaza a paso rápido para llegar a la hora y no demorarse en preparar el café. Aquí me recuerdo de la obra de Montes de Oca donde identifica la mochila del obrero de la construcción como elemento popular de intromisión en territorio patronal. La combatida lucha de clases. Bueno algo de eso tiene también esta bolsa pero además denota la condición de contenedor de objetos de consumo y esto me permite vincular este elemento con el personaje del retrato: San Expedito, que para mi pintura importa como lugar de emplazamiento e instalación de este icono.
Este es un santo instalado, sin previa aparición divina sino más bien, aparecido en las proyecciones financieras del cura de la moto (o que más bien se le arranca).
Esta pintura en la que pronto me pondré a trabajar y a la que he titulado inicialmente como “Retrato de San Expedito, el Reñaquino” contiene este elemento que la sostiene discursivamente: la comercialización de la rogativa popular. Cada día 19, Reñaca es tomada por asalto por el beatismo popular venido de distintos sitios, en largos viajes especiales o de la misma Micro 1, que por un mismo precio traslada a las viejas desde Montedonico. Tumultos, colas y rotos como la más clásica postal upelienta.
Es Reñaca que esta tomada por la plebe. Las panaderías venden poco (las marraquetas con mortadela vienen preparadas desde la casa). Aquí el kilo vale mil cuatrocientos pesos, allá en el cerro, se puede encontrar por novecientos.
Y el tercer elemento que utilizo en esta pintura: una frazada gris (confeccionadas de residuos), de las más baratas, de aquellas que se utilizan para las emergencias, cuando se debe acudir lo más rápido posible para proteger y auxiliar el cuerpo que sufre o en este caso, para quién solicita ayuda lo más “expedito posible”.
Jaime Garnham
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