
Saramago le advierte a la nerviosa y socialista sonrisa de Bachelet que ponga atención a la reivindicación mapuche (al parecer la única diferencia en la maternal estrategia concertacionista es que la presidenta usa faldas. El resto, el tratamiento de justicia, lo real, sigue igual y peor).
Rosende justifica a los pacos.
Perez Lloma se reune por dos horas con el cura Goic (parece que el pecado es grande)
Y el gobierno sigue negando la condición política de los presos mapuche.
Y el gobierno mantiene sitiado el territorio.
Y para las comunidades mapuche la rabia, el llanto, la impotencia.
.......................
Jaime Garnham
Con Con, 13 de agosto